|

|
Cerrar esta ventana |
|
La Danza Oriental es un arte milenario, uno de los
bailes más antiguos que existen actualmente.
Posee una dimensión terapéutica y espiritual que se remonta a un pasado muy
lejano.
Hoy en día, se ha convertido en un sistema efectivo de conciencia corporal que
potencia el lado femenino y refuerza la autoestima de quien la practica, ayudando a desbloquear tensiones y emociones.
Hace miles de años, la idea de rezar bailando no resultaba tan extraña.
Puedes elevar una plegaria hacia tu propia feminidad e identificarte con tus
arquetipos a través de la danza, sin miedo. Como en los ritos prehistóricos de
fertilidad, la danza nos descubre esa parte sagrada de nosotras mismas, en la
que conviven el deseo y el afecto, el erotismo y la espiritualidad.
Los movimientos circulares o en espiral pueden renovar tu conexión con la
naturaleza.
Y situarte en una enorme comunidad de mujeres que bailan y han bailado durante
miles de años, por motivos similares a los nuestros, y que encontraron en esta
disciplina consuelo y alegría, diversión y trascendencia, ejercicio y oración,
juego y oficio. |
|
|
 |
La danza oriental nos llega como un legado de la evolución
de los bailes más antiguos del mundo. Hoy día es uno de los más diversos -
detrás del término se encuentran varios estilos, procedentes de diferentes
países, que a veces comparten algunos rasgos comunes y que derivan de orígenes
tan remotos como exóticos.
Algunos investigadores relacionan la danza oriental con los ritos religiosos
prehistóricos, ceremonias para propiciar la fertilidad de los campos y las
personas. Aunque hay abundantes estudios acerca de la religión antigua, y nos
han quedado testimonios gráficos que nos remiten a la danza, al ser ésta por su
propia naturaleza efímera, no sabemos con certeza cómo eran las danzas de la
antigüedad, y a lo mejor siempre quedarán incógnitas sin respuesta.
Sin embargo, el nombre Raqs Sharqi (danza oriental), el nombre con el que el
idioma árabe elige designar este tipo de danza en cuenta al baile profesional
parece indicar que estamos hablando de un arte que nace al Este.
Tal y como la conocemos hoy en día, la danza oriental fusiona muchos elementos
de danzas preexistentes Aunque hay varias teorías, no podemos estar seguros del
origen del nombre de esta danza.

Como las huellas atestiguan, a lo largo de los siglos, millones de mujeres han
bailado con los movimientos naturales de la danza oriental en distintas culturas
y países. Es razonable suponer que, entre otros motivos, lo hacían porque las
hacía sentirse bien.
En mi opinión, éste es también el principal motivo por el que miles de mujeres
buscan aprender y practicar danza oriental hoy en Occidente. Aunque en
apariencia resulte tan exótica y alejada de nuestra cultura, ella expresa, como
ninguna otra danza, la esencia de ser mujer. Y, antes que pertenecer a un área
geográfica o una cultura, es universalmente femenina. Bailarla es conectar con
los primordiales arquetipos femeninos.
Cuando nos dejamos llevar por la música, es fácil entrar en un estado de
hermandad con el universo y sentir que se trasciende el tiempo y el espacio,
como si nuestro cuerpo fuera una extensión de los mismísimos ritmos y melodías.
Es, en efecto, una experiencia transformadora, que puede llegar a afectar todos
los ámbitos de la vida.
|
|
|
 |
|
Además
de ser un ejercicio inmejorable, armoniza el cuerpo y la mente, y en este
sentido da lugar a la expresión de las emociones y a la liberación de tensiones,
tanto físicas como mentales. ¿Qué resultados podrían tener al largo plazo?
Depende tanto de cada practicante; su objetivo, dedicación, constancia, y
enfoque. No obstante, si llevas un mínimo de 3 meses o más practicando danza
oriental con constancia, por lo menos de 3-6 horas a la semana, seguramente
habrás notado algunos de los siguientes beneficios:
Beneficios de la Danza del Vientre
·Aporta flexibilidad al cuerpo entero
·Potencia el sistema cardiovascular
·Incrementa la resistencia corporal
·Reduce tensión y bloqueos en los músculos
·Estimula el buen funcionamiento de los órganos internos
·Desminuye o elimina dolores de la zona lumbar causados por una mala postura
·Fortalece la musculatura del suelo pélvico y ajusta la colocación de la pelvis
·Contribuye a desarrollar la respiración profunda
·Alivia problemas digestivos
·Atenúa los dolores de la menstruación
·Aumenta el ritmo de regeneración celular
·Desbloquea las articulaciones
·Mejora la coordinación psicomotora
·Refuerza el sistema inmunológico
·Eleva la capacidad de percepción del propio cuerpo: ¡Conciencia corporal!
·Aumento de la concentración
·Mayor sensualidad
·Más capacidad de sentir las emociones
·Espiritualidad y trascendencia
·Sentido del ritmo
·Visualización y razonamiento espacial
En fin, todo el cuerpo recobra
equilibrio y armonía al nivel físico, mental y emocional
|
|
|

|
| Se utilizan los instrumentos haciéndolos sonar cerca del
paciente, para que le llegue tanto el sonido como la vibración. El
paciente puede permanecer sentado o tumbado, se recomienda siempre
el segundo caso para favorecer la relajación. Los diapasones sin
embargo, deben estar en contacto con el paciente y aplicados
directamente sobre la piel.
Los movimientos aislados que tanto
caracterizan esta danza tienen su epicentro en el vientre y
las caderas. A un nivel más interno, el efecto de esta parte
de la danza es el de un masaje suave y sostenido, que se
concentra en la pelvis y el abdomen y se irradia desde allí
hacia el resto del cuerpo. Son movimientos sencillos, que
parten desde el centro de las articulaciones hacia afuera y
luego dibujan formas de círculos, infinitos, espirales, etc.
Por otra parte, las caminatas y las pautas de pie sobre el
suelo, así como los gestos amplios y expresivos de los
brazos hace que sea un ejercicio muy completo, ya que cumple
los tres requisitos de cualquier técnica corporal:
flexibilidad, tonificación y aumento del ritmo cardiaco.
La conciencia del propio cuerpo es quizá el mejor punto de
partida para aprender a bailar la danza oriental. La propia
danza es un viaje hacia el centro de nuestro cuerpo, que nos
permite conocerlo cada vez más.
La práctica, el entrenamiento del oído, la coordinación
muscular y el equilibrio corporal son las principales
herramientas. La clave última es permitir que el propio
cuerpo se mueva y se exprese en libertad adentro de las
técnicas básicas que se aprende en el primer nivel, para que
la energía fluya y dé alas al movimiento.
Las famosas bailarinas solistas de esta danza siempre improvisan porque
dicen que hay que bailar en conexión con la música, y como
esto es algo efímero, sería imposible repetir una
coreografía.
|
|
|

|
En ningún estudio se han registrado efectos adversos sobre la
salud - al contrario, se considera muy beneficiosa para pre- y
post-preparación de embarazo, e incluso para temas de
recuperación motriz. |
|
|
por Devorah Korek
Directora fundadora de la escuela y la compañía Sarabi ®
_________________________________________________________________
Escuela Sarabi y Danza Oriental Devorah
C/Joan Gamper, 5 entlo. Barcelona. www.sarabi.es |

¿Quieres que te
avisemos de los eventos relacionados con este tema?
Déjanos tu email:
|
|
|
Revistas temáticas

Subscríbete
|